Ya que hablamos de la selección “hemerográfica” de punta la semana pasada, aprovecho el vuelo para hablar un poco del lado oscuro.
MagCulture me dio este dato: El pasado 17 de Abril, el señor David Hillman, renombrado diseñador y miembro de la “Alliance Graphique Internationale”, declaró en un evento de la D&AD que la situación de las revistas era “triste” y que se “habían puesto aburridas”. Se refería al cómo se presentan las portadas en contextos competitivos con otras revistas.
Si bien no puedo ver los mismos kioscos londinenses que David, mis “Dodge Patas” y un par de clicks proveen un panorama local e internacional de observación al cliché en las portadas de revistas y adivinen qué. ¡Acá también están! (Apuesto a que nunca lo imaginaron).
Me encantaría denunciar 2 de los vicios más recurrentes que se han consolidado como lenguaje standard de revista… o debería decir “un dogma”?
1 – El primero nace de la revista LIFE, que nace en 1883 pero que a la altura de la década de 1930 o 1940, cambia el formato de su título a un recuadro rojo con el logo de LIFE calado en blanco en tipografía de palo seco. Es posible que esto haya sido resultado de investigaciones comunicacionales en el ámbito de la propaganda, comenzando a desarrollarse con fuerza en ese tiempo. Hoy en día el formato de la cajita roja con la letrita blanca en la esquinita de arriba a la izquierda está más que manoseado. Puede ser que la manera de presentar un título para que sea llamativo esté avalado por estudios, pero en lo que a mí respecta, ver todos los títulos relativamente iguales me produce una anti-atracción preocupante. Quizás el estudio no fue realizado en tabaquerías o kioscos.

Superposición de la cabeza en el título. Un Clásico.
2 – El segundo es un simpático fenómeno que se ha consolidado como la solución número 1 a la hora de darle más espacio a la persona que figura en la portada: Superponer la cabeza del personaje en algún sector intermedio del título, en lo posible cubriendo una vocal o la parte central. ¿Es esta otra fórmula para el éxito con el público? A mi me pareciera que la revista me tratara de decir “¡Mira!¡Soy más de lo mismo!”. El público objetivo se ve llamado por el personaje en la portada y entiende estos códigos para saber que la revista tratará banalmente de un aspecto de la vida de la figura en cuestión, pero no digan que no les advertimos si las generaciones que vienen empiezan a leer la cosmo-litan o la vani-des.
Éste es un vicio de las revistas gringas que se apodera cada día más de las nuestras. Está bien agregar dinamismo a la composición, pero creo que estamos reciclando este recurso más de la cuenta, ¿no?
Hay muchas otras cosas que hacer con tu título que le dan énfasis a la revista en sí, al logo, a la persona y al atractivo inmediato. Les dejo un ejemplo viejito de una Harper’s Bazaar.

